Paréntesis

Cuando uno hace una pausa, por pequeña que esta sea, probablemente lleguen dudas, remordimientos o culpas que no ha sabido sepultar en el pasado, algunos proyectos interesantes a concretar, o bien, un poco de locura que tinte el estrés con el que tal vez jugó a perder. 

Mi vida entera ha sufrido de grandes pausas. En ocasiones parecen interminables. Afortunadamente las he logrado sobrellevar de tal manera que puedo pasar por ello sin ser tan melodramática. Es necesario. He aprendido que hay etapas críticas en las que andar con cautela es más que indispensable.

Este rincón ha sido un escape temporal a todo lo que acongoja fuera del mismo. Pienso, inequívocamente, que todos hemos tenido uno alguna vez. Es mi momento, mi pausa...

Solamente espero volver a ella cuando la edad vierta efecto en este cuerpo y necesite recolectar cualquier pedacito de mí que con el paso del tiempo pude haber olvidado. Algo así como mi punto de retorno.